La iglesia parroquial de San Cosme y San Damián constituye la principal joya artística de Poza. Es un edificio gótico, de finales del XIV y comienzos del XV, que ha sufrido numerosas reformas y añadidos durante los siglos XVII y XVIII, hasta adquirir su actual configuración. En la fachada principal, concluida en 1655, se hallan las esculturas pétreas de San Cosme y San Damián, los santos hermanos médicos, patronos de la villa y de la iglesia, esculpidos por Sebastián López de Frías.